Soy contribuyente no idiota

Soy contribuyente no idiota
Soy contribuyente no idiota

1/6/2024 ― Primero salió en los medios de comunicación un viejo lanzando el mensaje buenista “soy mayor no idiota” pero no sirvió de nada, o quizá de muy poco, visibilizó un problema social entre la banca y sus clientes de mayor edad, pero al final sigue todo igual. O peor. Los zurdosos le suben los impuestos a los ricos y lo acaban pagando los pobres, viejos incluidos. Posteriormente apareció otro viejo con el lema “soy contribuyente no idiota” y éste se queja de que paga impuestos y la administración no le atiende por teléfono ni en persona.

La brecha entre los mayores y la tecnología

Recordarás que Einstein dijo el siglo pasado, si quieres encontrar resultados distintos no hagas siempre lo mismo, ¿te suena? En ambos casos estos dos abuelos quejicas siguen haciendo lo mismo, el uno no se ha cambiado de banco y el otro sigue votando a su partido de siempre.

El ser humano es asombroso, fíjate que es capaz de escuchar, apoyar y votar a alguien que vive como un asqueroso capitalista pero adoctrina a las masas con mensajes socialistas o comunistas. Puedes llamarlo Pedro Sánchez, Pablo Iglesias o cualquier joputa del arco parlamentario de la izquierda. Por lo tanto si votas a políticos de izquierdas debes saber que, aunque ellos vivan como los de derechas, aplicarán políticas de izquierdas contra la banca que finalmente pagaras tú. ¿Aún no te has dado cuenta que actualmente cuando vas a un banco, a pesar de ser tú el cliente, tienes que pedir permiso y pedir perdón, y te cobran por todo?

La insolidaridad de las Autonomías

Y ahora toca la parte más cachonda de este tema es surrealista. Todos los viejos que se quejan del maltrato administrativo deben saber que el multiverso de España con sus mierdas de dialectos separatistas tiene un coste de unos 60.000 millones de euros al año. España tiene unos cuatro millones de funcionarios frente a una media europea de un millón y en cambio España ofrece la peor atención al ciudadano de Europa. Puedes comprobarlo tú mismo, llama a cualquier centro oficial y en el mejor de los casos si te tratan será con el culo.

Quizá todos esos viejos deberían saber que 17 gobiernos, 17 parlamentos y los millones de cargos políticos que se reparten entre ellos no sale gratis, ante este panorama es posible que algunos españoles empiecen a entender por qué crece Vox. Y por cierto, cada vez que alguien tilda de extrema derecha a Vox crecen sus votantes. Quizá deberían replantearse muchos españoles que además de ser contribuyentes son idiotas.

Así lo pienso y así lo digo. – Juan Vte. Santacreu

Unas reflexiones sobre las tecnologías y los mayores

El problema no es que los mayores se quejen, el problema es que se quejan sin cambiar nada. Protestar sin consecuencias es solo desahogo emocional, no acción política ni económica. El abuelo que denuncia a su banco, pero no se va a otro, o el contribuyente que clama contra la administración, pero sigue votando a los mismos, no está siendo víctima: está siendo cómplice por inercia. Cambiar incomoda, exige asumir errores pasados y aceptar que quizá uno ha sido ingenuo durante años. Y eso, para mucha gente, duele más que pagar comisiones abusivas o aguantar colas eternas.

La paradoja es aún mayor cuando quienes viven como millonarios predican igualdad desde áticos de lujo y chalets con piscina. El votante escucha el discurso, no observa el comportamiento, y ahí está la trampa. Las políticas llamadas «contra los ricos» rara vez las pagan los ricos; siempre acaban repercutiendo en el ciudadano medio, en el pequeño ahorrador, en el pensionista que ya no entiende por qué su banco le cobra por sacar su propio dinero. La banca no pierde, la administración no pierde y el político tampoco. El que pierde es el de siempre, el que se limita a creer consignas y no a mirar resultados.

Y mientras tanto, el elefante en la habitación sigue creciendo: una estructura estatal hipertrofiada, carísima e ineficaz, donde 17 administraciones duplican funciones, multiplican cargos y diluyen responsabilidades. Cuantos más intermediarios hay, peor es el servicio y mayor el coste, pero nadie quiere señalarlo porque hacerlo implica romper relatos cómodos. Luego se sorprenden de que surjan reacciones políticas como Vox, cuando en realidad son una consecuencia lógica del hartazgo. Quizá el verdadero problema no sea ser mayor ni contribuyente, sino negarse a pensar que seguir haciendo lo mismo solo garantiza exactamente lo mismo… o algo peor.

♦ Te dejo los últimos artículos que he publicado en mi espacio de libertad sin censura que quizá te apetezca leer y si no eres muy egoísta, seguro que los compartirás.

La enciclopedia Wikipedia escrita con mano izquierda
Unos cuantos ejemplos que ponen de manifiesto la tendencia política de esta ilustración zurdosa que reescribe el conocimiento universal y la historia de la humanidad.

A los inclusivos les gustaría ser exclusivos
La inclusividad es una moda, una tendencia y una imbecilidad generacional, o quizá las tres cosas al mismo, no es nada nuevo, están los inclusivos como los terraplanistas o los chemtrail, son imbéciles que tuvieron un momento en la historia.

Federico Jiménez Losantos y su estrategia contra Vox
El último periodista en atacar a Vox ha sido Federico y si analizamos la historia de los periodistas de derechas que han hecho este tipo de políticas vemos que en todos los casos han salido mal parados.

♦ En otros medios también he publicado algunos temas que te pueden gustar aunque no siempre trato sobre temas políticos ni incómodos. O sí.

 

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